lunes, julio 13, 2009
AÚN NO SE
Aun no se
para que coño estoy aquí,
pero no pierdo la esperanza
te lo digo en confianza,
por más que me esfuerzo
no en salir de la duda
ya que la respuesta me la suda
pero es que me jode la pregunta
para que coño estoy aquí,
pero no pierdo la esperanza
te lo digo en confianza,
por más que me esfuerzo
no en salir de la duda
ya que la respuesta me la suda
pero es que me jode la pregunta
Etiquetas: ripios
lunes, junio 22, 2009
"Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite."
Dr. Jeckyll
jueves, mayo 14, 2009
SAN ISIDRO 09
viernes, abril 24, 2009
DAÑO COLATERAL
jueves, abril 23, 2009
CONOCIENDOME A MI MISMO... Y A LOS DEMÁS.
El egocentrismo -que se origina en nuestra mas tierna infancia- condiciona nuestro pensamiento, nuestra actitud y nuestra conducta, formando lentamente nuestra personalidad. Asi, la falta de autoestima obliga a muchas personas a compensarse emocionalmente, mostrandose orgullosas y soberbias.
Al negar sus propias necesidades y perseguir las de los demas, son las últimas en pedir ayuda y las primeras en ofrecerla.
Aunque no suelan escucharse a si mismas, se ven legitimadas para atosigar y dar consejos sin que se los pidan. De ahi que suelan crear rechazo y se vean acorraladas por su mayor enemigo: la soledad.
En otros casos, esta carencia fuerza a algunas personas a proyectar una imagen de triunfo en todo momento, incluso cuando se sienten derrotadas. Cegadas por el afan de deslumbrar para ser reconocidas y admiradas, se vuelven adictas al trabajo, relegando su vida emocional a un segundo plano. La vanidad las condena a esconderse bajo una mascara de lujo y a refugiarse en una jaula de oro. Pero tras estas falsas apariencias padecen un profundo sentimiento de vacio y fracaso.
Anatomía de la autoestima. EPS nº 1694
Al negar sus propias necesidades y perseguir las de los demas, son las últimas en pedir ayuda y las primeras en ofrecerla.
Aunque no suelan escucharse a si mismas, se ven legitimadas para atosigar y dar consejos sin que se los pidan. De ahi que suelan crear rechazo y se vean acorraladas por su mayor enemigo: la soledad.
En otros casos, esta carencia fuerza a algunas personas a proyectar una imagen de triunfo en todo momento, incluso cuando se sienten derrotadas. Cegadas por el afan de deslumbrar para ser reconocidas y admiradas, se vuelven adictas al trabajo, relegando su vida emocional a un segundo plano. La vanidad las condena a esconderse bajo una mascara de lujo y a refugiarse en una jaula de oro. Pero tras estas falsas apariencias padecen un profundo sentimiento de vacio y fracaso.
Anatomía de la autoestima. EPS nº 1694
martes, abril 21, 2009
MERCENARIADO HUMANITARIO
martes, febrero 24, 2009
CHULAPOS

A mi edad me he visto haciendo recortables.
Encargo del Ayuntamiento de Alcobendas para las fiestas de San Isidro 2009.
Etiquetas: ilustración



